Entrevista con Pedro Paulo-Venzon
CHARLAS

Entrevista con Pedro Paulo-Venzon

5 enero, 2018

Con motivo del último lanzamiento de la colección Viccarte, reflexionamos sobre los retos y perspectivas actuales del diseño. Por ello le hemos pedido a Pedro Paulo-Venzon que nos responda algunas preguntas… Y este ha sido el resultado, ¡pasen y lean!

¿Cómo puede cambiar nuestras vidas el diseño contemporáneo?

Me remitiría a Giogio Agamben, un filósofo italiano que ha reflexionado sobre la contemporaneidad. Lo contemporáneo, para él, es aquello que se adhiere a su tiempo, pero que a su vez pone en cuestión. Es una relación del sujeto con su presente, una tensión. Me gusta pensar que el diseño, entendido desde este punto contemporáneo, puede cambiar nuestras vidas con esta forma de cuestionar, con esta visión del presente y de la tradición que está en constante búsqueda de un replanteamiento de aquello que nos limita, de los valores, de las prácticas y de los usos a los que estamos acostumbrados. Desde mi punto de vista, este atrevimiento es lo que actualmente podemos identificar como lo verdaderamente transformador.

Desde tu punto de vista, ¿qué podrían tener en común el espíritu creativo en Brasil y el Mediterráneo?

Podría pensar que tenemos en común la diáspora; aquello que ordena el movimiento, la presencia de lo aleatorio o la creación de múltiples identidades… La creatividad en Brasil, por ejemplo, no se puede entender sin considerar la cuestión colonial. No se puede entender sin tener en cuenta África como un valor fundamental, sin la tradición de la población autóctona, o sin la relación con Europa y otros países de América. Quiero decir que, en ambos casos, son culturas que interseccionan y permiten que florezca la diversidad, haciendo que se relacionen entre ellas de forma orgánica. Como un punto en una heterotipia en el que quiero pensar que la cultura mediterránea y la brasileña se unen de forma extraordinaria.

¿Cómo puede sumar el arte storytelling al diseño industrial?

Las fronteras entre el diseño de autor y el diseño industrial no están muy claras en mi obra. Tampoco en la división entre diseño y arte. Creo en los objetos de forma sutil. No puedo pensar simplemente en diseño. Esto significa que -más allá del discurso artístico- pienso en otras relaciones: históricas, sociales, antropológicas, culturales o religiosas. Todo ello acaba materializándose en piezas, que se convierten en un punto de encuentro entre todas estas narrativas. Siempre hay una relación de apropiación y desplazamiento al mismo tiempo, desde la construcción de las piezas hasta que estas se encuentran con el público.

¿Qué llegó primero? ¿Tu experiencia con el arte y la artesanía o tu interés por el diseño?

Primero vino mi relación con los objetos y los materiales. Cuando era muy joven, recuerdo que trabajaba mucho con madera. Mi familia tiene muchos artesanos y, por ello, mi experiencia en este sentido llegó antes de lo habitual. Después, casi como necesidad, me interesé en los discursos artísticos y culturales, y empecé a cuestionar este afecto inicial. El arte y el diseño aparecen juntos en esta narrativa. Estos discursos me interesaron realmente pronto (y, de hecho, todavía despiertan mi interés), y favorecieron que aprendiera mucho al respecto. Por supuesto, esta relación entre arte y diseño se mantiene en mi trabajo.

¿En qué localización soñarías con encontrar estar nueva familia de la colección Viccarte?

Más que una localización física o geográfica, prefiero pensar en un espacio cultural, que todavía está por llegar. Me gusta imaginar que hay otros puntos de vista, otras formas de observar las piezas (mías o de otros diseñadores). En este momento histórico y político, debería de conformarme con el hecho de que las piezas están presentes en discursos muy diversos; siendo capaces de encontrar otro tipo de públicos, con sus propios deseos y necesidades.

¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta el diseño contemporáneo en un futuro próximo?

Podría responder a ello basándome en mi experiencia. Es importante saber que un diseñador de origen latinoamericano -brasileño, mestizo- puede ser parte de una compañía como Viccarbe. La apertura de los objetos a otros escenarios y culturas, a otros puntos de vista como diseños que son, me parece algo fundamental. Este movimiento ya está sucediendo, pero todavía se plantea como un gran reto.

Desde tu perspectiva, ¿cuál sería el valor más atractivo de la colección Viccarbe?

A parte de tener piezas increíbles, una estética, calidad y producción impecable, lo que veo y lo que me llena de Viccarbe es su diversidad. Siendo una compañía mediterránea ha incorporado a su portfolio el trabajo de diseñadores de muy diversos lugares del mundo, con formaciones académicas diferentes, distintos intereses y estilos. De forma más funcional o más artística, todos ellos han creado piezas que provocan a la razón. La diversidad de estos creadores se ha materializado también en sus propuestas y objetivos; del mismo modo que Viccarbe tiene diseños para espacios muy diversos, lo que es realmente estimulante.