Todo empezó con un trazo: el perfil de un tiburón cortando el agua. Desde 2017, la colección Aleta de Jaime Hayon traslada ese gesto a una familia de asientos que va de la silla al taburete y de la butaca a la silla ejecutiva. La colección se amplía con tres variantes: Aleta Plus, Aleta Mini Lounge y Aleta Executive Low. El dibujo, su seña de identidad, permanece intacto en las tres. Cada una ajusta una proporción concreta para resolver una necesidad de prescripción que la gama aún no cubría.
Proporciones que cambian, un dibujo que permanece
Hayon concibió Aleta como un equilibrio entre gracia y precisión, con una silueta que se reconoce en cualquier base y en cualquier altura. Esa coherencia es la que permite que la colección crezca sin perder su identidad. Las tres variantes parten de modelos ya existentes y modifican solo lo necesario: el ancho del asiento, la escala de la butaca o la altura del respaldo.
«La colaboración consistió en encontrar un lenguaje común, en el que nuestras dos visiones se encontraran en perfecto equilibrio», explica Hayon sobre su trabajo con Viccarbe.